¡Ahí Esta LA PRESA!

(Español)

CAPITULO 7

 

El INGENIO DE LA ESTRATEGIA DE JESÚS

 

Comenzaremos este capítulo profundizando en un texto que aparenta ser de fácil comprensión. De hecho, usted puede leer la primera carta de Pablo a los Tesalonicenses cien veces y no poner atención a este versículo. Pero¾y esto es frecuente con respecto a la Escritura¾Dios esconde el ingenio del Cielo en textos aparentemente oscuros e inconspicuos, y este es un perfecto ejemplo del punto que estamos discutiendo. En este texto está escondida  la gloria y el ingenio del cristianismo. La cita es  1 Tesalonicenses 3:8, (RVR) la cual dice, “porque ahora vivimos, si vosotros estáis firmes en el Señor.” Mire que simple es este texto. Pero la gloria de su contenido está fuera de proporción con respecto a su aparente simplicidad.

 

Recuerde que el nuevo testamento fue escrito originalmente en griego, y una de las ventajosas características del griego es que la ubicación y la organización de las palabras en una sola oración, revela si algunas de las palabras lleva énfasis, y si es así, este puede ser menor (diremos que el Espíritu Santo levanta su voz) o mayor (el Espíritu Santo grita). En 1 Tesalonicenses 3:8, las palabras están ordenadas de manera que una palabra lleva énfasis, y ese énfasis es mayor (es como si El Espíritu Santo grita esta palabra desde la página hacia nosotros). Una y otra ves, le he pedido a los escuchas que me digan cual palabra piensan ellos que lleva el énfasis. Observe que solo hay diez palabras en todo el versículo, y aún así una audiencia normal haría seis u ocho intentos y todavía no acertarían a la correcta. Como puede ver, nosotros no pedemos acertar correctamente con nuestras mentes humanas a las cosas de Dios. Aún si tropezamos con la respuesta correcta, nuestra respuesta es errónea y solo sería una suposición o conjetura. Esta es la razón por la cual debemos estudiar la Biblia, 2 Timoteo 2:15  dice:“Que usa (divide) bien la Palabra de Verdad.” (RVR)

 

La palabra con énfasis (acentuada con mayor énfasis) es la palabra “vosotros.” Tome un momento para leer el verso en voz alta, y grite la palabra “vosotros.” ¿Puede usted ahora descubrir el significado? ¿Puede ahora ver el ingenio de todo el cristianismo? ¿Puede ver claramente porqué la  palabra “vosotros” sería la palabra enfatizada? Vamos  a explorar más profundamente hasta que tengamos una firme comprensión sobre estas palabras.

 

Existen dos tipos de estilo de vida que el ser humano buscan tener. La mayoría de los seres humanos nunca se percatan de esto, pero uno de estos patrones es el de Satanás, mientras que el otro es el estilo de vida del Salvador. Uno es el estilo de vida normal del pecador ( y es el único estilo de vida que un perdido puede vivir), y el otro es el estilo de vida de una persona santa. Uso estas palabras con sumo cuidado, ya que cualquier persona salva puede todavía estar viviendo durante cualquier momento de su vida el estilo de vida de Satanás.

 

 

 

 

 

 

Permítame dibujar un simple diagrama el cual nos permitirá ver claramente el contraste de estos estilos de vida. Yo llamo a este patrón en el estilo de vida “afuera-adentro.” Este es el inevitable estilo de vida de una persona que no ha nacido de Dios. Vive como una esponja, siempre absorbiendo recursos de su medio ambiente para su único provecho. Este es el estilo de vida de Satanás. Esto es lo que Satanás hizo: “Yo quiero,” repetido una y otra vez, trasfiriendo su confianza, desde Dios hacia él mismo. El pecado es el intento del hombre para encontrar significado y satisfacción para si mismo y en si mismo en la vida¾sin Dios.

 

Ahora, tristemente y trágicamente debemos admitir que una persona nacida de nuevo también puede revertirse hacia este estilo de vida. Ya que lleva consigo la “carne” hacia esa nueva vida en Cristo, esta puede en cualquier momento confiar en si misma y buscar su propio beneficio en vez de confiar en Cristo y vivir para gloria de Dios. Cuando un cristiano vive egoístamente, cae en una de dos categorías. El cae hacia una vida “egoísta,” o hacia una vida de “supervivencia.” Todo lo que hace lo pone en la incomodidad de vivir para su propio auto beneficio o su propia supervivencia. Por otro lado aún si lee la Biblia, ora, y trata de servir a Dios, el lo hace por alguna razón egocéntrica. La Biblia llama a este estilo egoista “carnal.”

 

 

El otro estilo de vida puede ser observado en este diagrama. La figura a la izquierda representa a Jesús y la otra representa al creyente nacido de nuevo. El salvo ha transferido su confianza del ego y autosuficiencia hacia Cristo. Ha ocurrido una interacción entre él y

 

Cristo. La vida de Cristo ha entrado a él y “el centro de gravedad” de la persona se ha desplazado desde el Yo hacia Cristo. A esto se le llama “salvación,” “conversión,” “regeneración,” “nacer de nuevo,” de acuerdo al vocabulario bíblico de la fe. Todas estas palabras describen un milagro de Dios el cúal remueve al pecador desde el centro de su ser y quitando el “ego”, y colocando al glorioso Señor Jesucristo en el centro de su vida, en vez del viejo“Yo” programado por Satanás. Lo répito nuevamente, este es un milagro de Dios. Los perdidos nunca entenderán el nuevo nacimiento, lo reducirán el término a un simple nuevo comienzo o los descartarán como un término de fanáticos religiosos. ¿Podría un perdido tener la posibilidad de entender la vida humana? Que pregunta tan absurda.

 

El segundo diagrama ilustra lo que he llamado el estilo de vida “adentro-afuera”, el estilo de vida de Dios. “Jesús se dio así mismo por nosotros,”  expresando de esa manera el modus operandi  normal de Dios. Y el cristiano prácticante vive en una relación de fe con Jesucristo, siempre recibiendo los importantes recursos de una verdadera vida de fe. Estos recursos pasan a través de él y le satisfacen en la manera que estos salen hacia alguien más.

 

Lea los versos nuevamente: “Porque ahora vivimos, si VOSOTROS estáis firmes en el Señor.” El cristiano típico mal entiende cosas como estas: “Yo vivo si oro lo suficiente.” “Yo vivo (como cristiano) si leo la Biblia lo suficiente.” “Yo vivo si estoy lo suficientemente comprometido.” “Yo vivo si soy lo suficientemente leal.” “Yo vivo si soy lo suficientemente bueno.” “Yo vivo si estoy lo suficientemente motivado.” “Yo vivo si soy lo suficientemente dedicado.” “Yo vivo si soy lo suficientemente efectivo.” Pero todas estas cosas dicha de buena fe tienen una sútil tendencia a desviar la vida de un individuo de regreso a si mismo nuevamente. Este es el sútil rizo de la carne, y este engaña a muchos.

 

Jesús dijo, “Aquel que quiera salvar su vida (el auto beneficio, supervivencia) la perderá, pero el que quiere dar su vida por amor a Mí y el evangélio se salvará.” Así que, el estilo de vida ilustrado en la primera figura es una vida de pérdida constante, pero el estilo de vida dador de si mismo, desinteresado por sí mismo y que se olvida de sí mismo, ilustrado en el segundo diagrama es de una vida salva.

 

Ahora cambiemos la figura solo un poco. Lo mismo que aplica a los individuos se aplica a las Iglesias. Las Iglesias también pueden centrarse en ellas mismas, viviendo de manera egocéntrica o para su propia supervivencia (aún alcanzando las personas, el sentido todavía puede ser hacia la implosión), en vez de extender y agotar sus suministros de tal forma que ellas constantemente prueban y gravan los recursos milagrosos de Dios.

 

El estilo de vida cristiano es el de vivir tan relacionado, tan desinteresado por si mismo, tan altruista, tan orientado hacia los otros, que el cristiano solo vive verdaderamente si su discípulo permanece firme en el Señor.“ Así que, el cristiano vive en, mediante de, para, y a través de sus discípulos.

 

¿No es este el método, la manera, y los medios de Jesús para hacer impacto mundial? Él mismo se edificó dentro de la vida de doce hombres que, después de un período de adiestramiento de tres años, él dijo,” Adiós, ahora Mí vida esta totalmente a su cuidado. Yo solo vivo, si ustedes están firmes.” Eso, queridos amigos, es lo que significa hacer discípulos. Cuanto desearía poder explicar esto una y otra vez, explorando sus diferentes facetas, como las caras de un diamante muy brillante y de un incalculable valor, hasta que cada lector sea anonadado con la gloria, las posibilidades, y el don de este estilo de vida “de adentro hacia fuera.”

 

 Casi todos los norteamericanos conocemos un refrán que dice: “La práctica hace la perfección.” He oído esto por mucho tiempo. Se me enseñó como si fuera una ley invariable, invisible e infalible. Pero quisiera hacer una pregunta muy seria. Suponga que el estándar prácticado es un estándar imperfecto. ¿Pudiera toda la práctica del mundo hacerlo álguna vez perfecto? Ciertamente que no. La práctica solo hace permanencia; esta no necesariamente hace la perfección. Ahora aplíquemos esto. Podría ser posible que la Iglesia de Jesucristo haya así operado mediante estándares y conocimientos tradicionales, que toda su “practica” sea para aferrarla aún más aun estándar imperfecto.

 

Si la premisa de estos estudio es correcta, que la Gran Comisión nos presenta las únicas “ordenes de movilización” que Jesucristo dió a su Iglesia, y si la comprensión de la Comisión presentada en estos estudios es correcta, entonces la estrategia típica, de la Iglesia típica está equivocada. ¿La edificación de instituciones habrá, en un grado mayor o menor, remplazado la edificación de individuos en la Iglesia de hoy? Recuerde que la interpretación del concepto de “hacer discípulos” es determinada por el método y el mandato de Jesús. Su mandato está claramente establecido en la única orden de la Gran Comisión: “hacer discípulos.” Y su método es exhibido a través de la estrategia de grupos pequeños con doce hombres.

 

Permítanme hacer de nuevo la pregunta. ¿El cristianismo actualmente representado en su Iglesia ha reproducido los eventos del libro de los Hechos, ha reproducido el Libro de los Hechos? Esta es un pregunta embarazosa, por lo cual no obtendrá de una pronta respuesta. Poniéndolo de otra manera; ¿toleraría el cristianismo del Libro de los Hechos la situación mundial de hoy, una situación en la cual casi la mitad de la raza humana permanece sin ser evangelizada 2000 años después de Cristo, y en la cual cuatro quintos de la raza humana (en el mejor de los casos) esta pobremente evangelizada? ¿Toleraría el cristianismo del Libro de los Hechos la situación de las iglesias en casi todos los países evangelizados del mundo, una situación que es descrita con el monótono refrán en el libro Operación Mundo de Patrick Johnston, el cual dice: “Este país sufre de una desesperada necesidad de líderes adiestrados”? La embarazosa respuesta a todas las interrogantes anteriores en un rotundo ¡NO! Entonces, ¿Las estrategias y métodos actuales corregirán estos fracasos? Bueno, estas no han tenido éxito hasta el momento de escribir estas líneas. ¿Deberíamos detenernos, y reexaminar con sinceridad la estrategia original de Jesús, y observar que variaciones nos han conducido a separarnos de su estrategia?

 

Hay un término muy usado en la iglesia, es uno de esos términos sobre el cúal hemos presumido superficialmente. Este es “como Cristo.” Casi todos los cristianos admitirían que la meta de la vida cristiana es hacer que el creyente sea “como Cristo”. De hecho, esta es la meta que Dios establece claramente para cada uno de sus hijos. En Romanos 8:29 indica que siempre ha sido el propósito de Dios el “que fuésemos hechos conforme a la imagen de Su Hijo” o hacernos “como Cristo”. Nuevamente nos hemos detenido muy lejos de la meta bíblica al definir este término. Nosotros lo definimos comúnmente en términos de “Los frutos del Espíritu” según Gálatas 5:22-23. ¿Quién podría refutar esta definición? Si una persona lleva los frutos del Espíritu, su carácter interior es como el de Cristo. Pero sigamos con la analogía del fruto un poco más. ¿Tiene el fruto solamente una esencia interna o también tiene un forma externa? Permítame ilustrar, cuando un comprador va al supermercado para comprar limones, busca una pequeña fruta que tiene forma redondeada, una concha gruesa de color verde amarillento y áspera. En otras palabras, un limón tiene una forma externa claramente distintiva, conspicuamente diferente en lo exterior con respecto a una fresa, una ciruela o un melón. Yo propongo que el fruto del Espíritu es solamente un buen primer paso para definir a los cristianos. ¿Tendrá la semejanza a Cristo una forma externa al igual que una esencia interna?

 

Permítanme ponerlo en una sola oración: usted nunca hará algo más semejante a Cristo que el adiestrar grupos de personas para que vivan en unión con Jesucristo internamente, y al mismo tiempo reproducir, multiplicar, e impactar al mundo entero externamente. Las palabras estratégicas básicas son “adiestramiento” (con la estrategia y el currículo diseñado por Jesús), “grupos” (el tamaño aproximado de cada grupo diseñado por Jesús), “unión” (haciendo nuestra la vida, el ministerio y la motivación de Cristo), “reproducir y multiplicar” (la responsabilidad de cada hijo de Dios), e “impactar al mundo entero” (lo cual debería proveernos de la meta “momento a momento” de cada hijo de Dios). Y todo esto es para definir las estrategias por las cuales vamos  alcanzar la meta.

 

En Juan 19:30, en el momento más santo de la historia, Jesús dijo una palabra la cual es probablemente la palabra más importante que haya podido decir. Esa palabra es tetelestai, “terminado,” “completo,” “hecho,” “consumado.” La obra que fue terminada en ese momento es la obra de la redención, un palabra influyente que describe todo lo que Dios ha hecho para salvar completamente a los pecadores.

 

En Juan 17:4, Jesús usó esa palabra también (RVR): “Yo te he glorificado en la tierra; he acabado la obra que me diste que hiciese.” ¿Cuál fue la obra que Jesús acabó hasta este punto? La mayoría de los comentarios dicen que estas palabras también se aplican a la obra de la redención la cual Jesús completó en la cruz, pero este claramente no puede ser el caso. Jesús uso un verbo en tiempo pasado, y él no había llegado todavía a la cruz. No, él no estaba hablando aquí de la obra de la redención, sino de la obra de la reproducción. En ese momento, todo su proceso de entrenamiento para sus hombres había sido completado. Podemos decir que, Jesús acabó dos obras principales y esenciales: redención y reproducción. Sin la obra indispensable de la redención lograda a través de su muerte en la cruz, no hubiera habido nada digno de reproducir, pero sin la indispensable obra de la reproducción a través de un gran número de cristianos, la obra de la redención solamente sería, parcial, patética, o pobremente conocida (exactamente la misma situación del mundo de hoy, y aún de la iglesia de hoy, también).

 

Nuevamente surge sobre nosotros otra interrogante. ¿Qué significa reproducción desde el punto de vista del Nuevo Testamento? ¿Cuántas personas se espera que se reproduzcan, y cuanta reproducción se espera de ellas? ¿Es la reproducción una mera duplicación? (el estándar de ganar almas, convertir pecadores a Cristo), o es para producir una multiplicación? ¿Si esta es la multiplicación, a que escala? ¿Y como se deben alcanzar metas válidas en estas categorías? Nuevamente, el método y la manera de Jesús van a proveer nuestro modelo.

 

Tómemos un modelo y examinémoslo por un momento. ¿Cuál fue el modelo que Jesús usó para reproducir? ¿Cómo fue que Él produjo una convicción en esos doce hombres a tal punto que se materializó en un impacto mundial tan masivo que alcanzó los lugares más recónditos del mundo conocido de esa época solo 60 años después de su muerte? Lea esta última interrógante nuevamente y permita que esta verdad expresada sature su mente. Pérmita que la pregunta mueva su corazón. ¿Cómo? ¿Cómo fue que él....? ¿Cómo fue que él produjo una convicción? ¿En doce hombres? ¿Qué se materializó en forma de un impacto mundial? ¿Hasta lo más profundo del mundo conocido de la época? ¿pasados 60 años después de su muerte? Él no tenía televisión, ni teléfonos, ni otro medio de comunicación¾solamente diciéndole a las personas, ¿Cómo? ¿Cómo? ¿Cómo? Absolutamente y negativamente nada en su programa dependía de una multitud. Nada en su programa dependía de la predicación (aunque él usó la comunicación masiva para ministrar, a cada uno, y para hacer emerger potenciales discípulos). Nada en su programa estaba institucionalizado (esta es una admisión de la verdad, no una evaluación del institucionalismo). Nada en su programa se centraba en ir a la iglesia (aunque él iba a la iglesia regularmente). Entonces ¿CUÁL FUE SU ESTRATEGIA? ¿SU TÉCNICA? ¿SU METODO?

 

Podemos tener una pista si exáminamos las listas bíblicas de los hombres a quienes llamó “apóstoles.” Debemos dejar claro que él entrenó para enviarlos lejos de Él, no para centralizar crecientes masas en dónde él estaba. Esta estrategia es claramente distinta a la iglesia de hoy, la cúal tiende a evaluar su éxito (y el éxito de sus líderes) casi enteramente por la medida de su tamaño. Las cuatro listas de los apóstoles se encuentras en Mateo 10, Marcos 3, Lucas 6, y Hechos 1. La recopilación de las listas estímulan a un estudio interesante e incesante. En el estudio de estas listas hay lecciones de un valor incalculable y eterno que debemos estudiar una y otra vez. Permítanme plasmarlas en la página:

 

 

Mateo

Marcos

Lucas

Hechos

Simón (llamado Pedro)

Simón (apodado Pedro)

Simón (apodado Pedro

Pedro

Andrés

Jacobo hijo de Zebedeo

Andrés

Juan

Jacobo hijo de Zebedeo

Juan hermano de Jacobo

Jacobo

Jacobo

Juan

Andrés

Juan

Andrés

Felipe

Felipe

Felipe

Felipe

Bartolomé

Bartolomé

Bartolomé

Tomás

Tomás

Mateo

Mateo

Bartolomé

Mateo

Tomás

Tomás

Mateo

Jacobo hijo de Alfeo

Jacobo hijo de Alfeo

Jacobo hijo de Alfeo

Jacobo hijo de Alfeo

Lebeo (apodado Tadeo)

Tadeo

Simón llamado Zelote

Simón el Zelote

Simón el cananita

Simón el cananita

Judas hermano de Jacobo

Judas hermano de Jacobo

Judas Iscariote

Judas Iscariote

Judas Iscariote

----------------

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Observe las características más notorias. Cada lista comienza con el mismo nombre. Permítame corregir. Cada lista comienza con la misma persona, aunque el nombre no es el mismo en todas ellas (“Simón Pedro” y luego es “Pedro”). Permítame volverme a corregir. ¡Él es la misma persona en todas ellas¾y aún así, él claramente no es la misma persona! La transición desde el “Simón” controlado hasta el “Pedro” controlado es en si un colosal estudio de la estrategia, técnica, método, y proceso de Jesús en la edificación de discípulos. ¿No fue ese (edificar discípulos) el único mandato en su comisión para nosotros? Claro que si, entonces, la estrategia, la técnica, el método, y el proceso de Jesús debe ser seguido por nosotros tan fielmente como podamos (o podremos esperar otro tipo de producto, lo cual ha sido precisamente lo que ha ocurrido tristemente en la iglesia de hoy). Este es un estudio increíblemente gratificante que traza justamente el proceso de entrenamiento que Jesús siguió con Simón Pedro solamente. Si los pasajes de encuentro, intercambio, e instrucción entre Jesús y Pedro fuesen el estándar para hacer discípulos en la iglesia de hoy, entonces, es fácil ver porque estamos sufriendo de gigantescas crisis de productos (cristianos no edificados y un mundo extensamente no evangelizado). Yo recomendaría este estudio a cualquier cristiano. Examinar el proceso por el cual Jesús redujo a “Simón” (su nombre antes de su conversión, carnal) y edificó a “Pedro” (el nombre que normalmente es usado para en el Libro de los Hechos) es una ventana abierta para cualquiera que desee conocer la técnica de Jesús para edificar discípulos.

 

Al examinar la segunda línea que cruza la lista, podemos ver que los nombres no son los mismos. Lo mismo sucede en la tercera línea, y en la cuarta. Pero, eureka , la línea número cinco contiene el mismo nombre en toda su extensión. Esto resultará crucial para entender la estrategia de entrenamiento de Jesús. La línea número seis no contiene el mismo nombre, ni tampoco la número siete, tampoco la ocho. Pero, ¡aja! la línea número nueve contiene el mismo nombre. La diez contiene nombres diferentes, al igual que la número once y la doce (si usted llena el espacio vacante dejado por la muerte de Judas Iscariote con el nombre del reemplazo seleccionado, Matías).

 

Ahora podremos ver la técnica principal que Jesús implementó para hacer discípulos de visión mundial, de impacto mundial, y reproductores de multiplicadores de su mismo tipo. Sabemos sin ningún tipo de dudas que la estrategia de Jesús esta totalmente centrada en un grupo pequeño de doce hombres. Sabemos, también, que Jesús colocó todos sus “huevos” en ese pequeña “cesta.” La totalidad de su plan para impactar al mundo estaba puesto en las manos (y la productividad también) de doce hombres. Y las listas de los apóstoles también nos muestran claramente su método para edificar esos hombres. Él aparentemente (y esto es mucho más aparente de lo que se pudiera ver en una sola mirada) dividió sus doce hombres en tres grupos iguales de cuatro hombres cada uno, con un líder asignado para cada grupo. ¿Qué evidencia tenemos para poder creer esto? La evidencia es demasiado abrumadora para pueda ser una mera coincidencia. Todos los hombres en el primer grupo (y solamente estos, hasta donde sabemos) fueron seguidores de Juan el Bautista y quiénes animados desinteresadamente por su líder empezaron a seguir a Jesús. Todos los hombres del primer grupo son hombres dinámicos e impulsivos, exactamente como su líder, Simón Pedro. Jacobo y Juan fueron apodados los hijos del trueno por Jesús mismo. Sus personalidades eran como tormentas en desarrollo. Andrés eran aparentemente más dinámico de lo que normalmente pensamos. Después de todo él fue el primer misionero doméstico (Juan 1:40-42), el primer obrero de jóvenes y trabajador social (Juan 6:8-9), y el primer misioneros al extranjero (Juan 12:20-22). Es muy difícil que un hombre tímido pudiera haber logrado cualquiera de las cosas atribuidas en esos pasajes. Ellos fueron hombre dinámicos.

 

El segundo grupo esta encabezado por el apóstol Felipe, quien, a través de todo el evangélio, tiene el pérfil de un hombre altamente filosófico. Y cada persona en su grupo es también altamente filosófico, hombres como el “dubitativo” Tomás, y Mateo, quien escribió el evangélio de las enseñanzas filosóficas de Jesús. Observe que Jesús no colocó a un pensador como líder primario¾¡Él nunca hubiera podido lograr nada! Los filósofos son personas dubitativas, inquisidores, investigadores, censuradores, postergadores, y finalmente, grandes contribuidores a al propósito cristiano. Pero, no se puede entregar un líderazgo de punta de lanza a un filósofo. Sin embargo, no debemos subestimar la importancia y la necesidad de tener estos hombres al evaluar estas palabras. Estas solo reflejan otro factor muy importante en la estrategia de Jesús.

 

El tercer grupo­¾¿están listos? ¡El tercer grupo está compuesto de políticos totalmente revolucionarios! Su líder, Jacobo, el hijo de Alfeo, era probablemente el más equilibrado en el grupo. El apodo de Judas era “Iscariote,” y esta palabra tiene raíces en la palabra “sicarii,” el nombre de una pequeña daga usada por ciertos revolucionarios, y con la cual ellos habían jurado matar a cualquier oficial romano que pudieran alcanzar en una multitud (o en cualquier parte, si así lo permitían las circunstancias). Aquí hay una característica importante. Existe evidencia substancial que indica que Jacobo y Mateo (ambos llamados hijos de Alfeo) eran hermanos. ¿Esto no le hace pensar un poco? ¿Por qué fue uno de ellos (Mateo) un traidor en favor de Roma, dedicando su vida al oficio de cobrar a los Judíos los impuestos para el despreciado gobierno Romano? ¿Por qué el otro (Jacobo) era una ardiente patriota Judío? ¿Reaccionó uno hacia el otro por sus extremos puntos de vista y acciones?¿Acaso fue el patriotismo de Jacobo lo que llevó a Mateo a inclinarse por los romanos? ¿O fue la deserción de Mateo lo que llevó a Jacobo a acciones radicalmente políticas y revolucionarias? ¿O ninguna de las anteriores? Cualquier argumento que podamos dar es acallado por el silencio de las escrituras en cuanto a esto, pero la interrogante de seguro anima las especulación. El hombre que es calificado de “el Zelote” es llamado por su nombre juntamente con el nombre de su furiosamente patriótico, rebelde, y violento partido político. Sabia usted que, si Simón el Zelote se hubiera encontrado con Mateo el publicano bajo circunstancias “normales”, él lo hubiera matado tan pronto como hubiera sido posible. Ve ahora porque creo yo que el Milagro más Grande Jesús no fue el alimentar al hambriento a través de la multiplicación de los alimentos, o sanar a los enfermos, o aún levantar a los muertos. Para mi, el Milagro más Grande de Jesús fue la construcción¾con materiales “imposibles de usar”¾de una banda de ¡Doce Hombres que enviarían ondas de choque de Reproducción Espiritual hasta los confines del mundo de ese día! Y, si la iglesia no hubiera reemplazado la estrategia de Jesús (edificando individuos...) con un sútil sustituto que seguramente  provino de otra fuente (edificando instituciones que implatan), esas ondas de choque estarían impactando los confines del mundo de hoy, y continuarían imbatibles hasta el fin de los tiempos.

 

Cuando todavía vivía el gran comediante Charlie Chaplin, se hizo en la ciudad de Mónaco un concurso buscando a su doble. El señor Chaplin viajó hasta esa ciudad, se inscribió en el concurso anónimamente¾y llego al tercer lugar. Honestamente me pregunto ¿en qué lugar terminaría el verdadero Jesús en un concurso del doble de él en la iglesia de hoy?

 

Le pido que no mal entienda este capítulo. No existe un claro mandato que indique que debemos conformar la forma exacta de ese grupo. Sin embargo, la sabiduría nos aconseja que el termino “como Cristo” significa “como Cristo.” Eso suena muy simple, pero su veracidad ha sido muy evadida en la iglesia. El tamaño del grupo de Jesús es muy conveniente, al igual que sus divisiones, permitiendo la asignación de responsabilidad, tareas, comunión , etc. Pero es seguro que estos grupos no fueron cerrados, ni rígidos. El resultado nos prueba que Jesús fue el Maestro de las dinámicas de las relaciones intergrupales. ¿No seria sabio hacer lo mismo también? ¿Seriamos realmente sabios si no lo hiciéramos?

 

Lo voy a repetir. Tu....tu.....y tu.....y tu....nunca harán algo más “semejante a Cristo” en toda su vida que el entrenamiento de individuos mediante la estrategia de Jesús (“convertir a las personas en discípulos”) para un total impacto mundial.

 

¿No es tiempo ya para que revisemos todas nuestras actividades y así asegurarnos que estamos cumpliendo sólidamente, totalmente y constantemente la Comisión de Jesús?.

 

 

Return to Main Page                                                         Site Rules and Restrictions

 

Copyright © 2005, by ToBeLikeHim Ministries